lunes, 7 de julio de 2008

FORO ATLÁNTICO, Madrid (3)


La FECU me da verdadero miedo. Las ponencias de Ernesto Gutiérrez Tamargo, su secretario general, son siempre muy amenas e instructivas. Pero hay algo en ellos, no sé, que me intimida seriamente. Me parecen como una secta, o algo masónico. Transpiran una seguridad tan exacerbada que más parecen eso, precisamente: agentes de la seguridad. Gente que tiene en sus manos el dominio de tu vida (de mi vida, que ya no vale ni siquiera un poco...) Y esa mujer, altíiiiisima, con ese "colpo di vento" años 70 eternamente impasible e igual encima de aquella cabeza, que es como una parte independiente de su cuerpo: su cuerpo, y la cabeza. Y el peinado. En la sesión de la tarde habló. Como ponente. Como comentarista paralela lo hizo profusamente en la mañana, junto con otra señora, gruesa, a las que tuve que mandar callar porque no respetaban el turno de una ponente. Me molesta tanto la falta de respeto... Mientras hablaba ella, un señor detrás de mí comentaba "...y ahora ésta, después de 50 años en España, se mete en política... no entiendo nada".

Yo tampoco, señor. Yo tampoco.