domingo, 1 de junio de 2008

AN AFFAIR TO REMEMBER -- COSAS QUE MARIELA (Castro) OLVIDÓ PREGUNTAR A SU PAPÁ o QUE SU PAPÁ RAÚL OLVIDÓ CONTAR A SU HIJA

(TESTIMONIO enviado por mi amigo Elio Poblador y con el que inauguro los posts de AN AFFAIR TO REMEMBER, sobre memorias y recuerdos que nunca deberíamos olvidar y que, si bien no nos mataron físicamente, nos han dejado hecho añicos para el resto de eso que llamamos "nuestras vidas")


Recuerda que yo era de las Lumbreras en la Secundaria, allá por los años 60's, académicamente en el TOP TEN "de la Región" (Según Ovidia Morejón, la directora de la escuela secundaria del Carmen) para de pronto, un día inesperado y por obra y gracia de las FIESTECITAS DE AMBIENTE A LA "AMERICAN WAY OF LIFE" (Primera pagina del periódico “Adelante”) y luego de un tedioso y absurdo juicio que tomó meses y más meses, encontrarme catapultada a una de esas unidades del SMO para entonces ser objeto de "la Cama" armada por "pastilla de Menta" ( te acuerdas de él?) y un par de oficiales que ya en ocasiones y en secreto me habían preguntado si yo de verdad era maricón, pues me querían singar.

El caso "Pastilla de Menta" (nombre del juicio) me convirtió, del día a la noche, en "Diana La Cazadora" luego de mi sonada y triunfal entrada a la cárcel de Francisquito "La Cuadra" (acento en la última A) por Real mandato del presidiario mayor Macho "El Lechero" donde él era, no otra cosa que el Rey del patio.
¡¡¡Como me daba comida!!! (y pinga por la noche).

Todo esto, no mas que el preludio de la vida que me esperaba y que ya conoces, donde no me quedó otra alternativa que tener que cargar a diario con el galón de "barnis" y con el tristemente célebre estigma de haber sido una de las participantes y protagonistas de las fiestas de perchero llevadas a cabo en la quinta del Corruptor de Menores Miguel Betancourt a la salida de Camaguey
No se si alguna vez te dije que a Miguel Betancourt al fin tuve la oportunidad de conocerle en uno de esos viajes en que juntaban a todos los presos durante la Zafra de los Diez Millones en uno de los campamentos en "El Mosquito" donde éramos obligados a cortar caña como maquinarias mientras tratábamos de que los mosquitos no nos disecaran antes de llegar al final del surco. De este modo y cuatro anos luego de mi condena por participar en las fiestas del perchero celebradas en su casa le pude conocer pues siempre sentí curiosidad por saber quién era, siendo él el motivo del comienzo de mi vida en presidio.
Me sorprendió ver que era un hombre ya bien mayor, de finos modales, y no se me olvida cómo lloraba y me pedía perdón por lo que me había hecho, aunque la realidad era que nosotros nunca antes nos habíamos visto, yo nunca había participado en ninguna de sus fiestas pues ni siquiera sabía dónde quedaba su finca.

Que te puedo decir???!!!! Surrealismo Tropical "Made in Cuba"



De publicar esto, puedes agregar que a mí me reclutaron en el 4to llamado del Servicio Militar semanas antes de los exámenes finales de mi tercer ano de Secundaria Básica, por lo que habría pasado al Instituto Preuniversitario. Ellos me repetían que yo me graduaría estando en el Servicio, que no me preocupara por eso; sin embargo y no obstante a mi temor por la pérdida del curso y a mi insistencia a que esperaran al término de las clases, lo que recibí en respuesta, y por manos de un militar que un día se personó en mi casa, fue la citación para que me presentara el 21 de Abril del 1967 (día de mi cumpleaños) en el Estadium de Camagüey, desde donde me lanzaron, junto a tres mil nuevos reclutas, a un lugar llamado El Condado, en el Escambray; allí pasé los primeros tres meses de mi vida como recluta: entre las montanas, torrenciales aguaceros, mucho fango y prácticamente sin comida, preparándome, como nos repetían a diario, para defender la patria contra el imperialismo yanki que muy pronto nos iba a atacar. De ahí y luego de 35 libras de menos, fui enviado al Estado Mayor de la DAAFAR Centro en Las Villas. Éste era una enorme base militar a las afueras de la ciudad, detrás de una clínica de locos, que, si no les dabas "un medio" cuando te lo pedían al tú pasar cerca de ellos, te empezaban a insultar y a gritarte "Fidel maricón , me cago en tu madre".

Como es lógico, yo nunca cesé de reclamar mis exámenes finales para mi acceso al "Pre". Tres años después, luego de uno como recluta y dos como presidiario, cuando me presenté en "La Facultad Obrero-Campesina" con mi carta de baja deshonrosa del Servicio Militar me dijeron que podía comenzar de nuevo el tercer ano de Secundaria pero que al Preuniversitario iban solamente los graduados salidos directamente de las escuelas secundarias. Luego de esto, qué otra mejor alternativa que "El Bosque" o "La Feria" donde, al otro día de la borrachera te dabas cuenta que al fin habían logrado convertirte en eso que ellos llaman "el hombre nuevo".

¡Ah!! hay un detalle increíble en los cuerpos represivos formados por los guardias que eran asignados a las granjas de maricones y es que siempre mandaban guardias negros que todos los meses eran reemplazados por otro grupo de nuevos negros. Esto lo hacían porque a los maricones no les gustan los negros, además de que los negros no eran bugarrones. Los reemplazaban periódicamente "por si acaso" para evitar tentaciones.
Esto no lo estoy inventando. Esto me lo dijeron a mí tres de ellos en tres distintas ocasiones mientras singábamos dentro del cañaveral.